Descongela bien (o purga, si son frescas)

Las almejas congeladas del súper ya vienen limpias: pásalas a la nevera la noche anterior o, si vas con prisa, déjalas 30 minutos en un bol con agua fría y un puñado de sal, que también las despierta. Si compras almejas frescas, el paso es otro: una hora en agua con sal a razón de unos 35 g por litro, como el mar, para que suelten la arena.










