Mezcla los secos y los húmedos por separado

Tamiza los 250 g de harina con el sobre de levadura y la pizca de sal en un bol grande. Separa las claras de las yemas (las claras, a un bol limpio y seco, para después) y en otro bol bate las 4 yemas con los 50 g de azúcar moreno, añade los 300 ml de leche y los 40 g de mantequilla fundida (tibia, nunca hirviendo: el calor cuajaría el huevo). Tenerlos separados permite que la levadura se reparta sin grumos antes de tocar líquido.










