Las alas de pollo congeladas de Mercadona cuestan menos que hace un año, y el precio por kilo cuenta algo que la bandeja no dice
En doce meses han bajado, pero el precio por kilo revela cambios de formato que el precio total oculta

Las alas de pollo congeladas de Mercadona bajaron en doce meses, pero el precio por kilo revela lo que el ticket no cuenta sobre los cambios reales de formato.
Tabla de contenidos(5 secciones)
RadarSuper detectó que las alas de pollo congeladas de Mercadona han bajado en los últimos doce meses. Pero ese dato tiene trampa: el precio total de la bandeja baja, sí, pero el precio por kilo es la métrica que revela qué pasa de verdad. Y a menudo, esa verdad no se ve en el ticket.
La bandeja y la verdad por kilo
Cuando miras una bolsa de alas congeladas en Mercadona, el precio total es lo primero que salta a la vista. Pero ese número engaña más de lo que enseña. Una bandeja de 750 gramos a 3,50 € tiene un precio por kilo muy distinto al de una de 1,2 kilos al mismo precio total. Si el peso cambia, aunque el precio total baje, el precio por kilo puede estar subiendo en silencio.
RadarSuper lleva más de un año rastreando ambas cifras. La bandeja de alas ha bajado de precio en ese período, pero el análisis detallado muestra algo más: cambios en el formato, en la cantidad, en cómo se presentan las referencias. Esos cambios sutiles son los que afectan realmente lo que pagas cada semana.
Carne congelada: formatos que se mueven
Las alas de pollo viven en la categoría de carne congelada, un segmento donde Mercadona juega constantemente con presentaciones. La congelación es oferta estable: siempre hay; el precio varía menos que en fresco; el consumidor confía en que la bolsa durará semanas. Pero esa aparente tranquilidad oculta cambios reales.
Publicidad
En los últimos meses, RadarSuper ha visto movimientos de precio en varias referencias de carne congelada, incluyendo alas. Algunos productos bajan; otros suben. Lo relevante no es la dirección, sino cómo se mueve: el precio total puede bajar mientras el peso baja más rápido aún, dejándote con un precio por kilo más alto.
El precio por kilo es la única verdad
Comprar sin pensar es fácil: ves alas a 3,80 € y las coges. Pero si hace un año pagabas 3,75 € por 1,2 kilos, y hoy pagas 3,80 € por 1 kilo, has pagado más caro, no menos. El precio total subió en 5 céntimos; el precio por kilo subió mucho más. Eso es lo que muchos consumidores no ven.
Las cadenas lo saben. Por eso existe la reduflación: bajar peso o cantidad manteniendo precio, o incluso subiéndolo. Lo contrario también existe: bajar el precio total mientras se ajusta el peso, para parecer competitivo sin perder margen.
En alas de pollo de Mercadona, RadarSuper detectó esa bajada en doce meses. Pero solo el precio por kilo te dice si es real o un espejismo de formato. Si la bandeja pesaba más hace un año, la bajada es auténtica. Si pesaba igual o menos, entonces el reajuste fue invisible: el lineal se movió, pero tu bolsillo no se benefició como el ticket sugiere.
Por qué el consumidor casi nunca lo comprueba
El precio por kilo debería estar gritando en la etiqueta de todo. En Mercadona, a veces lo está; a veces, en letra tan pequeña que casi no lo ves. Y aunque esté ahí, la mayoría de compradores miran el total. Es humano: prefieres ver 3,80 € y decidir rápido que hacer matemática de cabeza mientras empujas el carrito.
Pero ese atajo mental es exactamente donde ocurren los cambios de verdad. Un producto que baja 5 céntimos totales pero sube 15 céntimos por kilo no es una ganga; es un cambio de formato que beneficia a la cadena más que a ti.
RadarSuper lo hace automático para más de seis mil productos: rastrea tanto el precio total como el por unidad o por kilo. Porque es la única manera de entender qué está pasando realmente en el lineal. No es paranoia; es consciencia.
Mira el folleto de Mercadona de esta semanaPágina a página, con las ofertas vigentes — se actualiza cada semana.Cómo vigilar tus alas desde hoy
La próxima vez que compres alas de pollo en Mercadona, antes de meter la bolsa en el carro, haz esto: divide el precio total entre el peso. Anótalo en el móvil o en la nota del carrito. Repítelo la próxima semana. Si ese número baja, ganaste. Si sube, acabas de descubrir lo que el ticket no grita.
Las alas de pollo seguirán en la estantería cada semana. El precio seguirá moviéndose, a veces con el peso, a veces sin él. Lo que hace la diferencia es saber dónde mirar.
Publicidad
¿Te ha gustado? Recíbelo cada semana
Top bajadas de precio, noticias destacadas y lista de la compra económica cada lunes. Cero spam.
Publicidad
Noticias relacionadas

Tendencias
El precio de la pasta de legumbres este agosto, del fusilli de lentejas rojas Felicia al paquete clásico: la etiqueta cuenta otra cosa
Casi nadie gira el paquete de fusilli de lentejas rojas Felicia de Mercadona, pero la etiqueta revela que no es sémola: es legumbre disfrazada
3 min
Tendencias
Casi nadie se fija en la contraetiqueta del Vermouth blanco Maronti de Mercadona, y su botella de litro no cuesta lo de hace un año
La botella de litro subió en los últimos doce meses. El vermú blanco Maronti cerró con una tendencia al alza en los lineales de Mercadona
3 min
Tendencias
Pones la sartén para la tortilla de agosto y el cartón ya no vale lo de antes: así se fija el precio de los huevos
De la granja al lineal hay varios eslabones; entenderlos explica por qué la docena se mueve casi cada semana en el súper
2 min