¿Qué está pasando en tu súper?Ver el radar
La app: las novedades de tu súperDescargar
RadarSuper
Nuevo: planifica tu semanaProbar
Elige RadarSuper como fuente en GoogleElegir en Google
Cerca de ti

Publicidad

Tendencias

Comparar precios entre supermercados sin perder la mañana tiene truco, y casi todo se decide en el tamaño del envase

El precio por kilo, el formato real y la misma referencia son las tres claves para no equivocarse al comparar entre cadenas

Redacción de RadarSuper2 min de lectura

Redactada con IA a partir de nuestros datos, con criterios y supervisión de Pablo Ruiz Quintero. Cómo hacemos RadarSuper →

Persona comparando etiquetas de dos productos similares en diferentes supermercados, analizando precios y tamaños de envase.

Comparar precios entre supermercados se complica cuando el envase cambia de tamaño o la referencia no es idéntica. Estas son las reglas que aplicamos en cada comparativa.

Tabla de contenidos(4 secciones)

Comparar precios entre supermercados se vuelve confuso cuando el envase cambia de tamaño o la referencia no es exactamente la misma. La clave está en fijarse en el precio por kilo o litro, en el formato real que se va a comprar y en que el producto sea idéntico.

Por qué el precio del envase engaña

Dos envases que parecen costar lo mismo pueden esconder precios por kilo muy distintos. El tamaño del envase es lo que más despista: un formato pequeño puede parecer más barato que uno grande, pero al calcular el precio por unidad de peso o volumen la diferencia se ve con claridad. Por eso conviene mirar siempre esa cifra, que aparece en la etiqueta del lineal aunque en letra pequeña.

El caso más claro es la reduflación: el envase se mantiene igual, pero el contenido se reduce sin que cambie el precio. Para detectarla, el precio por unidad es la referencia: si el paquete sigue costando lo mismo pero pesa menos, el precio por kilo ha subido.

Las tres reglas que funcionan

Precio por kilo o litro, nunca por envase. Esa cifra iguala el campo de juego entre formatos distintos. Es útil en categorías donde el tamaño varía mucho, como aceite, conservas, café molido o detergente.

Publicidad

Busca la misma referencia, no el parecido. La marca blanca de una cadena no es la misma que la de otra, aunque el producto sea similar. Para comparar de verdad hay que encontrar la misma marca, el mismo tipo y la misma composición en las dos tiendas. Si no existe en ambas, la comparación no es limpia.

Ten en cuenta el formato que vas a comprar. No sirve comparar un paquete grande si en tu tienda habitual solo hay uno pequeño o si la compra semanal es corta. Compara el formato que realmente llevarías a casa.

Cómo lo aplicamos en RadarSuper

RadarSuper registra una vez al día los precios de Mercadona, Carrefour, Dia, Alcampo y Ahorramás, y guarda su histórico y su formato. Ese histórico permite ver cuándo sube o baja un producto y en qué cadena está más barato. Las tres reglas anteriores —precio por kilo, misma referencia y formato real— son la base de cada comparativa.

¿En qué súper sale más barata la compra este mes?La comparativa completa con los precios de las cadenas que los publican online, actualizada a diario.

Qué mirar en la etiqueta

Además del precio por unidad, conviene fijarse en la denominación legal del producto, los ingredientes, la tabla nutricional, las condiciones de conservación y el formato exacto. Son los datos que permiten saber si dos envases son realmente comparables.

Publicidad

¿Te ha gustado? Recíbelo cada semana

Los folletos nuevos, la cesta con sus ofertas y el resumen de la semana: martes, jueves y sábado. Cero spam.

Etiquetas:comparar preciostrucos compraprecio por kilopresupuestoreduflación

Publicidad

Noticias relacionadas