RadarSuper
Folletos y ofertas en tu WhatsAppÚnete
Elige RadarSuper como fuente en GoogleElegir en Google
Cerca de ti

Publicidad

Recetas con precio real · actualizado 2026-09-14

Sopa de ajo castellana

0,75 € / ración 35 min fácil350 kcal/ración

Pablo Ruiz QuinteroEscrita por Pablo Ruiz Quintero, fundador de RadarSuper — precios verificados contra 1.753.080 observaciones de los últimos 30 días.Cómo lo calculamos

Sopa de ajo castellana — plato terminado

✦ Imágenes generadas con IA: los envases reproducen los productos reales de la receta.

La receta en 1 minuto

Los tres gestos clave y la compra, narrados sobre las imágenes de la receta — ideal con las manos ocupadas. Voz generada con IA.

¿Te ha funcionado esta receta?

Sé quien la estrene

En esta receta
  1. La compra, calculada
  2. Histórico del precio
  3. Preparación por fases
  4. Dónde está el dinero
  5. La guía del plato
  6. Recomendaciones
  7. Variaciones y conservación
  8. Preguntas frecuentes
  9. Cómo se calcula
  10. Comentarios

La sopa de ajo de toda la vida, la que se hace con lo que siempre hay en la despensa: pan duro, ajos, pimentón y un buen caldo. Un plato humilde, reconfortante y baratísimo, perfecto para aprovechar el pan del día anterior. Aquí tienes la receta completa, con sus trucos y porqués, para que te salga de escándalo.

Antes de encender el fuego: la compra

Cada ingrediente es un producto real con su precio de hoy. Cambia las raciones y marca lo que ya tienes: lo que te falta se calcula solo.

La compra, calculada
4 raciones
  • Aceite de oliva virgen extra (Hacendado)

    4 cucharadas · Para dorar los ajos y el pan. Usa un aceite de oliva virgen extra suave, no uno intenso, para que no domine el plato.

    0,27 €

    formato 4,45 €

  • Ajos

    6 dientes · Una cabeza de ajos da para dos sopas. Láminas finas y fuego suave: dorados, nunca quemados.

    0,15 €

    estimado

  • Barra de pan

    200 g (aproximadamente 1 barra y media del día anterior) · Mejor pan de hogaza o barra del día anterior, que esté duro pero no petrificado. Si está muy blando, tuéstalo ligeramente.

    0,40 €

    formato 0,50 €

  • Caldo de cocido (Hacendado)

    1 litro · Un buen caldo casero de cocido es lo ideal, pero este caldo de brick funciona perfectamente. Si no tienes, usa caldo de pollo o verduras.

    0,90 €

    formato 0,90 €

  • Huevos medianos M

    2 huevos · Huevos frescos. Se añaden al final para escalfarlos en la sopa, quedan con la yema líquida.

    formato 2,85 €

  • Jamón serrano Incarlopsa lonchas extrafinas

    60 g (unas 4 lonchas) · Jamón serrano en lonchas finas, mejor si es de corte manual. Se añade al final para dar un toque de sabor y textura.

    1,18 €

    formato 2,35 €

  • Pimentón dulce

    1 cucharadita colmada · El de la Vera ahumado le va de cine; entra siempre con la cazuela fuera del fuego.

    0,08 €

    estimado

Este guiso consume2,98 €

Ticket si lo compras todo11,28 €

Marca lo que ya tienes en casa y el ticket se recalcula. El ticket usa el precio del formato entero — en el súper no venden 320 g de pasta.

Publicidad

La preparación, fase a fase

Fase 1 · El sofrito: dorar los ajos y el pan

Esta fase es el corazón de la sopa. Los ajos deben dorarse lentamente para que suelten su dulzor sin amargar, y el pan se fríe en ese aceite para que se impregne de sabor. El pimentón, añadido fuera del fuego, evita que se queme y amargue. Es un sofrito humilde pero lleno de matices.

Dora los ajos

Dora los ajos

Pela los 6 ajos y córtalos en láminas finas. Ponlos en una cazuela amplia con las 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio-bajo. Remueve con frecuencia para que se doren por igual, unos 5 minutos. Deben quedar dorados, no quemados; si se queman, amargarán toda la sopa.

Fríe el pan

Fríe el pan

Corta el pan del día anterior en rebanadas finas (de unos 5 mm). Añádelo a la cazuela con los ajos y el aceite. Fríe a fuego medio, removiendo, hasta que el pan esté dorado y crujiente por fuera pero tierno por dentro, unos 4 minutos. Este paso es clave para que luego el pan no se deshaga del todo en el caldo.

Añade el pimentón

Añade el pimentón

Retira la cazuela del fuego y añade una cucharadita de pimentón dulce (y una pizca de picante si te gusta). Remueve rápido para que se integre con el aceite; el calor residual basta para que suelte su aroma sin quemarse. Si lo añades con la cazuela al fuego, el pimentón se amarga en segundos.

Fase 2 · El caldo: cocer y ligar la sopa

El caldo de cocido aporta profundidad y cuerpo. Al verterlo caliente sobre el pan frito, se integran todos los sabores. La cocción a fuego lento permite que el pan se hinche y espese la sopa sin deshacerse. Es el momento de ajustar el punto de sal y de dejar que la sopa tome consistencia.

Vierte el caldo y cuece

Vierte el caldo y cuece

Vierte el litro de caldo de cocido caliente sobre la cazuela. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y deja cocer a fuego lento durante 10 minutos. Remueve de vez en cuando para que el pan no se pegue al fondo. La sopa debe espesar ligeramente, pero sin llegar a ser una papilla.

Ajusta el punto

Ajusta el punto

Prueba y ajusta de sal. Ten en cuenta que el caldo de cocido y el jamón ya aportan sal, así que ve con cuidado. Si la sopa queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo caliente; si demasiado líquida, deja reducir unos minutos más. Debe tener consistencia de sopa, no de puré.

Fase 3 · El toque final: huevos y jamón

Los huevos se escalfan directamente en la sopa, uno por comensal o dos para toda la olla, y el jamón se añade al final para que no se endurezca. Este último paso transforma la sopa en un plato completo. El contraste de la yema líquida con el caldo y el pan es lo que hace que esta sopa sea memorable.

Escalfa los huevos

Escalfa los huevos

Casca los huevos y añádelos enteros a la sopa, separados entre sí. Tapa la cazuela y deja que se escalfen a fuego muy suave durante 3-4 minutos, hasta que la clara esté cuajada pero la yema siga líquida. Si prefieres, puedes batirlos y añadirlos removiendo para que queden hilados.

Añade el jamón y sirve

Añade el jamón y sirve

Reparte el jamón serrano en tiras sobre la sopa y deja reposar un minuto fuera del fuego para que se atempere. Sirve inmediatamente en cuencos hondos, asegurándote de que cada ración lleva su huevo. Espolvorea un poco de perejil picado si te gusta.

Gratis · sin spam

Recetas con precio real, en tu correo

Cada nueva receta con su coste por ración calculado a precios de hoy, más las ofertas y bajadas de tu súper. Cocina sabiendo lo que cuesta.

Acepto recibir recetas, ofertas y novedades de RadarSuper. Sin spam, baja en un clic.

Dónde está el dinero de este plato

El pan duro es el ingrediente estrella

No tires el pan del día anterior: es la base de esta sopa. Congela los restos de pan en bolsas y ve acumulándolos; cuando tengas suficiente, tendrás media receta hecha. Además, el pan duro cuesta menos que el fresco y cumple perfectamente.

Caldo casero de aprovechamiento

Si haces cocido, guarda el caldo sobrante en el congelador. Un caldo casero de cocido le da a esta sopa un sabor que ningún brick puede igualar, y aprovechas al máximo los ingredientes. Si no, un brick de caldo de cocido económico es una buena base.

El jamón, un lujo opcional

El jamón serrano añade un toque delicioso, pero puedes prescindir de él o sustituirlo por taquitos de jamón cocido o incluso por unos trozos de chorizo. La sopa sigue estando buenísima y abaratas el plato. Si lo usas, cómpralo en lonchas finas y añádelo al final para que no se endurezca.

Publicidad

Sopa de ajo castellana: la receta de aprovechamiento más reconfortante

La sopa de ajo castellana es uno de esos platos que nacen de la necesidad y se convierten en tradición. Con ingredientes tan humildes como pan duro, ajos, pimentón y un buen caldo, se consigue una sopa llena de sabor, perfecta para los días fríos y para aprovechar el pan que sobra. Es la prueba de que la cocina tradicional española no necesita grandes lujos para ser deliciosa.

En esta receta, cada paso tiene su porqué: dorar los ajos lentamente para que suelten su dulzor, freír el pan para que se impregne de sabor y no se deshaga, añadir el pimentón fuera del fuego para que no amargue, y escalfar los huevos justo antes de servir para que la yema quede líquida. Son pequeños gestos que marcan la diferencia entre una sopa correcta y una sopa memorable.

Además, es un plato extremadamente económico. El pan duro y el caldo de aprovechamiento son la base, y el jamón y el huevo son opcionales. Puedes ajustar los ingredientes según lo que tengas en la despensa y siempre quedará bien. Es la receta perfecta para estudiantes, familias y cualquiera que quiera comer bien gastando poco.

Cómo servir y acompañar la sopa de ajo

La sopa de ajo se sirve muy caliente, en cuencos de barro si es posible, para mantener la temperatura. Es un plato único, pero puedes acompañarlo de una ensalada verde sencilla o de unos encurtidos. También es típico servirla como primer plato en comidas copiosas, antes de un asado o un pescado.

Si quieres darle un toque especial, puedes añadir unas tiras de jamón serrano al final, como hacemos en esta receta, o incluso unos trocitos de chorizo. El huevo escalfado es casi obligatorio para muchos, pero puedes prescindir de él si buscas una versión más ligera. En cualquier caso, el resultado es una sopa reconfortante que sabe a tradición.

Las recomendaciones del equipo

Criterio aplicado, ingrediente a ingrediente — de quien compara estos productos y sus precios cada día.

El aceite: virgen extra, pero suave

Para esta sopa, el aceite de oliva virgen extra es fundamental, pero elige uno de sabor suave para que no enmascare el resto de ingredientes. No escatimes en calidad, porque el aceite es el vehículo de todos los sabores. Eso sí, puedes usar una marca económica de virgen extra; en un sofrito tan corto, la diferencia es mínima.

El pan: del día anterior, mejor de hogaza

El pan duro es el alma de esta sopa. Lo ideal es una hogaza de pan de pueblo, con miga consistente, cortada en rebanadas finas. Si usas pan de molde, quedará más blando y se deshará; si usas pan muy duro, remójalo ligeramente en agua antes de freírlo. La barra normal también sirve, pero cuanto mejor sea el pan, mejor será la sopa.

El caldo: casero si puede ser

Un caldo de cocido casero le da a esta sopa un sabor insuperable. Si no lo tienes, un buen caldo de pollo o verduras de brick funciona bien. Evita los caldos con exceso de sal o potenciadores de sabor, porque enmascaran el sabor del ajo y el pimentón. Si el caldo es muy salado, no añadas sal hasta el final.

Los huevos: frescos y de calidad

Los huevos se escalfan en la sopa, así que deben ser frescos para que la clara cuaje bien y la yema quede líquida. Si son muy frescos, mejor. Puedes usar huevos de gallinas camperas para un sabor más intenso. Si no te gusta el huevo escalfado, puedes batirlos y añadirlos removiendo para que queden hilados.

El jamón: un extra que marca la diferencia

El jamón serrano en lonchas finas, añadido al final, aporta un toque salino y umami que eleva la sopa. No es imprescindible, pero si lo tienes, úsalo. Eso sí, no lo cocines en exceso: con el calor residual de la sopa es suficiente para que se atempere y suelte su sabor. Puedes sustituirlo por jamón cocido o chorizo si prefieres.

Variaciones que funcionan

  • Con pimentón picante. Añade media cucharadita de pimentón picante junto al dulce. Le da un toque de calor que sienta de maravilla en invierno. Puedes ajustar la cantidad según tu tolerancia.
  • Sopa de ajo con verduras. Añade un puñado de espinacas o acelgas picadas al caldo en los últimos minutos de cocción. Suma fibra y color, y sigue siendo igual de económica.
  • Versión con fideos. Sustituye la mitad del pan por un puñado de fideos finos. La sopa queda más ligera y diferente, pero igual de reconfortante. Añádelos al caldo y cuece según indique el paquete.

Conservación y táper

La sopa de ajo castellana está aún mejor al día siguiente, cuando todos los sabores se han asentado. Guárdala en la nevera, en un recipiente hermético, y consúmela en un plazo máximo de 3 días. Para recalentarla, hazlo a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de caldo o agua si ha espesado demasiado. Evita hervirla en exceso para que el pan no se deshaga del todo. No es recomendable congelarla, ya que el pan pierde textura y la sopa puede volverse harinosa; sin embargo, si te sobra, puedes congelarla y luego consumirla, aunque la calidad será inferior. Si has añadido huevo, ten en cuenta que no se conserva bien más de 24 horas, así que es mejor añadirlo en el momento de servir.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar pan fresco en vez de pan duro?

Sí, pero el pan fresco se deshace más fácilmente y la sopa queda más espesa. Si solo tienes pan fresco, córtalo en rebanadas y tuéstalo ligeramente en el horno o en una sartén antes de añadirlo a la cazuela. Así conseguirás una textura similar a la del pan duro.

¿Qué tipo de pimentón es mejor?

El pimentón dulce de La Vera es ideal por su aroma y sabor, pero cualquier pimentón dulce de buena calidad funciona. Si te gusta el picante, puedes añadir una pizca de pimentón picante. Lo importante es añadirlo fuera del fuego para que no se queme.

¿Se puede hacer sin huevo?

Por supuesto. La sopa de ajo tradicional a veces se sirve sin huevo, solo con el pan y el caldo. El huevo aporta proteína y cremosidad, pero puedes omitirlo perfectamente. En ese caso, la sopa queda más ligera.

¿Cuánto tiempo se conserva en la nevera?

Aguanta perfectamente hasta 3 días en un recipiente hermético. De hecho, al día siguiente está más sabrosa porque los sabores se han integrado. Eso sí, si lleva huevo escalfado, es mejor consumirla en el día o retirar el huevo antes de guardarla.

¿Es un plato apto para vegetarianos?

La receta tradicional lleva caldo de cocido y jamón, por lo que no es vegetariana. Para una versión vegetariana, usa caldo de verduras y prescinde del jamón. Puedes añadir un poco de pimentón ahumado para darle un toque de sabor extra.

Cómo se calcula esta receta

58.410

productos de súper con ficha en RadarSuper

1.753.080

precios observados en los últimos 30 días

6 h

frecuencia con la que esta página se recalcula

Estas recetas nacen de una automatización ideada por Pablo Ruiz Quintero, fundador de RadarSuper, y revisada por él antes de publicarse: un sistema de creación de recetas realistas con inteligencia artificial que trabaja sobre la base de datos de RadarSuper y usa únicamente productos reales de supermercado — con sus precios, sus tablas nutricionales y sus envases. La IA compone; los números los calcula nuestro código y la última palabra es siempre humana.

  • · Precios: cada ingrediente apunta a un producto real del catálogo; se usa el último precio observado y se prorratea a los gramos que la receta consume. El «ticket» usa el precio del formato entero, porque es lo que se paga en caja.
  • · Calorías: salen de la tabla nutricional declarada de cada producto usado, escalada a sus gramos — no de una base de datos genérica.
  • · Histórico: el coste semanal del guiso se reconstruye con las observaciones reales de nuestro archivo de precios.
  • · Imágenes: generadas con IA usando como referencia las fotos reales de los envases, y siempre señalizadas. La receta está probada en cocina; las fotos ilustran cada paso.
  • · Independencia: ninguna marca ni cadena paga por aparecer. Los productos se eligen por precio y resultado.

Nuestra metodología completa · Quiénes somos

Comentarios

¿La has hecho? Cuéntalo por escrito o con una nota de voz — tu truco le sirve al siguiente.

Cargando comentarios…

Pablo Ruiz Quintero, fundador de RadarSuper

Pablo Ruiz QuinteroFundador de RadarSuper

Fundador de RadarSuper, el comparador que observa a diario los precios reales de los supermercados de España, Portugal, Francia y Dinamarca. Pablo ha ideado una automatización revisada de creación de recetas realistas con IA sobre esa base de datos, con productos reales de supermercado — publicada el 2026-09-14, precios actualizados el 2026-09-14.

Qué súper es más barato en tu ciudad · Folletos de esta semana

También te puede interesar