Funde el azúcar

Pon 50 g de azúcar en un cazo pequeño (o directamente en la flanera si es apta para fuego) y caliéntalo a fuego medio-bajo. No remuevas con cuchara: mueve el cazo con movimientos circulares para que el azúcar se funda uniformemente. Cuando tenga un color ámbar oscuro, retira del fuego y vierte rápidamente en el molde o flanera, cubriendo el fondo. Inclina el molde para extenderlo por las paredes si quieres. Ten cuidado: el caramelo quema mucho.









