RadarSuper
Folletos y ofertas en tu WhatsAppÚnete
Elige RadarSuper como fuente en GoogleElegir en Google
Cerca de ti

Publicidad

Recetas con precio real · actualizado 2026-09-07

Albóndigas en salsa española tradicional

1,41 € / ración 45 min media580 kcal/ración

Pablo Ruiz QuinteroEscrita por Pablo Ruiz Quintero, fundador de RadarSuper — precios verificados contra 1.848.782 observaciones de los últimos 30 días.Cómo lo calculamos

Albóndigas en salsa española tradicional — plato terminado

✦ Imágenes generadas con IA: los envases reproducen los productos reales de la receta.

La receta en 1 minuto

Los tres gestos clave y la compra, narrados sobre las imágenes de la receta — ideal con las manos ocupadas. Voz generada con IA.

¿Te ha funcionado esta receta?

Sé quien la estrene

En esta receta
  1. La compra, calculada
  2. Histórico del precio
  3. Preparación por fases
  4. Dónde está el dinero
  5. La guía del plato
  6. Recomendaciones
  7. Variaciones y conservación
  8. Preguntas frecuentes
  9. Cómo se calcula
  10. Comentarios

La receta de albóndigas en salsa de toda la vida, calculada al céntimo: qué productos comprar, cuánto cuesta cada ración a precios de hoy y cómo clavarla en 45 minutos. Con lista de la compra interactiva y temporizadores.

Antes de encender el fuego: la compra

Cada ingrediente es un producto real con su precio de hoy. Cambia las raciones y marca lo que ya tienes: lo que te falta se calcula solo.

La compra, calculada
4 raciones
  • Preparado de carne picada vacuno y cerdo

    500 g · El preparado ya lleva sal y especias, pero si prefieres, compra carne picada mixta y sazona tú.

    4,10 €

    formato 4,10 €

  • Huevos grandes L

    1 unidad · Para ligar la masa. Si son pequeños, usa uno y un poco de pan rallado extra.

    formato 3,05 €

  • Harina de trigo (Hacendado)

    2 cucharadas · Para enharinar las albóndigas y espesar la salsa.

    0,02 €

    formato 0,72 €

  • Pan rallado (Hacendado)

    3 cucharadas · Ayuda a dar consistencia. Si la masa queda muy blanda, añade un poco más.

    0,03 €

    formato 0,85 €

  • Aceite de oliva virgen extra (Hacendado)

    100 ml (para freír y sofreír) · El de toda la vida. No hace falta uno caro, pero que sea virgen extra.

    0,45 €

    formato 4,45 €

  • Tomate frito (Hacendado)

    1 bote (400 g) · Base de la salsa. Si tienes tomate natural, puedes usarlo, pero el frito ahorra tiempo.

    0,64 €

    formato 0,90 €

  • Caldo de pollo (Hacendado)

    200 ml · Para dar jugosidad. Si no tienes, agua con una pastilla de caldo.

    0,15 €

    formato 0,75 €

  • Cebolla

    1 mediana · De las baratas, no hace falta cebolla dulce.

    0,23 €

    estimado

  • Ajo

    2 dientes · Fresco, no en polvo.

    0,02 €

    estimado

  • Perejil fresco

    Un manojo pequeño · Para la masa y decorar. Si no, seco.

    0,01 €

    estimado

  • Sal

    Al gusto · La lleva el preparado, pero prueba.

    0,00 €

    estimado

  • Pimienta negra

    Al gusto · Recién molida si puedes.

    0,00 €

    estimado

Este guiso consume5,65 €

Ticket si lo compras todo15,08 €

Marca lo que ya tienes en casa y el ticket se recalcula. El ticket usa el precio del formato entero — en el súper no venden 320 g de pasta.

Publicidad

La preparación, fase a fase

Fase 1 · La masa: albóndigas que no se deshacen

El éxito de unas albóndigas está en la textura: jugosas por dentro y que aguanten el guiso sin desmoronarse. La clave es amasar lo justo (si trabajas demasiado la carne, se vuelve dura) y dejar reposar la masa antes de formar las bolas. El pan rallado y el huevo actúan como ligantes, pero el truco está en la proporción y en sellarlas bien antes de la salsa.

Prepara la masa

Prepara la masa

En un bol grande, mezcla la carne picada, el huevo batido, el pan rallado, el perejil picado, el ajo y la cebolla muy picaditos (o rallados), sal y pimienta. Amasa con las manos hasta que esté homogénea, pero sin trabajarla en exceso. Tapa y deja reposar 10 minutos en la nevera: así el pan absorbe la humedad y las albóndigas quedan más jugosas.

Forma y enharina las albóndigas

Forma y enharina las albóndigas

Con las manos ligeramente húmedas, forma bolas de unos 3-4 cm de diámetro (salen unas 16-20). Pásalas por harina, sacudiendo el exceso. La harina no solo ayuda a que no se peguen al freír, sino que luego espesará la salsa de forma natural.

Fase 2 · Sellado y sofrito: la base de la salsa

Dorar las albóndigas antes de guisarlas es imprescindible: crea una costra que sella los jugos y aporta ese sabor a tostado que enriquece la salsa. Después, en ese mismo aceite, pochamos la cebolla y el ajo: aprovechamos los sabores que han quedado pegados al fondo. El tomate frito de bote es un gran atajo, pero hay que cocinarlo unos minutos para que pierda acidez y se integre.

Dora las albóndigas

Dora las albóndigas

Calienta abundante aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Fríe las albóndigas por tandas, sin amontonarlas, hasta que estén doradas por todos lados (unos 2-3 minutos por tanda). Retíralas a un plato con papel absorbente. No las hagas por completo: terminarán de hacerse en la salsa.

Sofríe la cebolla y el ajo

Sofríe la cebolla y el ajo

En la misma sartén, retira el exceso de aceite dejando unas 2 cucharadas. Añade la cebolla muy picada y el ajo laminado. Sofríe a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y empiece a dorarse, unos 5 minutos. Raspa el fondo para incorporar los jugos caramelizados de la carne.

Añade el tomate y el caldo

Añade el tomate y el caldo

Vierte el tomate frito y cocina 2-3 minutos, removiendo, para que se mezcle con el sofrito. Añade el caldo de pollo y lleva a ebullición. Prueba y rectifica de sal. Si quieres una salsa más fina, puedes triturarla antes de añadir las albóndigas, pero a mí me gusta con textura.

Fase 3 · El guiso final: paciencia y punto de salsa

Aquí las albóndigas se terminan de hacer y la salsa se concentra. El fuego debe ser suave para que la carne no se endurezca y la salsa espese poco a poco. Si ves que se queda seca, añade un poco más de caldo o agua. El resultado: albóndigas tiernas bañadas en una salsa espesa y sabrosa, perfectas para mojar pan.

Guisa las albóndigas

Guisa las albóndigas

Incorpora las albóndigas a la salsa, baja el fuego al mínimo y tapa. Cocina durante 15 minutos, moviendo la sartén de vez en cuando (no remuevas con cuchara para no romperlas). Si la salsa espesa demasiado, añade un chorrito de agua o caldo.

Reposo y emplatado

Reposo y emplatado

Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos tapado: las albóndigas se asientan y la salsa gana cuerpo. Sirve caliente, espolvoreado con perejil picado. Acompaña con patatas fritas, arroz blanco o un buen pan para mojar.

Dónde está el dinero de este plato

La carne es la mayor parte del coste, pero hay truco

El preparado de carne picada de vacuno y cerdo de marca propia es la opción más equilibrada en calidad-precio. Si quieres abaratar aún más, puedes usar solo cerdo o añadir un poco de pan rallado y huevo extra para estirar la masa: las albóndigas siguen siendo jugosas y rinden más.

El tomate frito de bote es tu aliado

Hacer salsa de tomate desde cero lleva tiempo y tomates que no siempre están baratos. El tomate frito de bote (marca propia) cuesta poco y, bien sofrito con cebolla y ajo, sabe casi igual que uno casero. Además, evita que compres tomate natural que luego se te estropee.

Aprovecha el aceite de freír

Después de dorar las albóndigas, no tires el aceite: úsalo para el sofrito. Así aprovechas el sabor y ahorras en aceite nuevo. Además, si cuelas el aceite sobrante, puedes reutilizarlo una vez más para otra fritura.

Publicidad

El guiso de toda la vida que nunca falla

Las albóndigas en salsa son uno de esos platos que huelen a domingo en casa de la abuela. Carne picada, huevo, pan rallado y una salsa de tomate bien hecha: con eso basta para que nadie se resista. Y aunque parezca de los de siempre, tiene su ciencia: el punto de la masa, el sellado perfecto y una salsa que se hace con calma. Aquí te lo contamos todo, paso a paso, con trucos para que te salgan jugosas y llenas de sabor.

Además, es un plato que se adapta a cualquier bolsillo: la carne picada de mezcla es económica, y el resto de ingredientes son básicos de despensa. Si quieres una comida que guste a grandes y pequeños, sin complicaciones y sin arruinarte, esta es tu receta.

Perfectas para la semana y para congelar

Las albóndigas en salsa son ideales para cocinar en cantidad y tener solucionadas varias comidas. Se conservan bien en la nevera unos días y congelan de maravilla, así que puedes hacer el doble y guardar la mitad. El sabor se mantiene y hasta mejora con el reposo.

Nutricionalmente, son un plato completo: aportan proteína de buena calidad de la carne y el huevo, y los hidratos del pan rallado. Si las acompañas de una ensalada o unas verduras, tienes un menú equilibrado. Y si controlas la cantidad de aceite al freírlas, no resultan pesadas.

Las recomendaciones del equipo

Criterio aplicado, ingrediente a ingrediente — de quien compara estos productos y sus precios cada día.

La carne: el preparado de cerdo y vacuno, la opción más cómoda

El preparado de carne picada de cerdo y vacuno ya viene sazonado, lo que te ahorra tiempo y garantiza un punto de sal adecuado. Si prefieres controlar tú las especias, compra carne picada mixta sin sazonar y añade sal, pimienta, ajo y perejil a tu gusto.

El huevo: tamaño L, pero si son más pequeños, ajusta

Un huevo L (unos 50 g) es la medida estándar para ligar 500 g de carne. Si usas huevos más pequeños, añade un poco más de pan rallado o incluso una cucharada de leche para compensar la humedad.

La harina: la justa para enharinar

No hace falta una harina especial: la de trigo de toda la vida. Enharinar las albóndigas antes de freírlas ayuda a que se doren y a espesar la salsa. Sacude el exceso para que no queden rebozadas en exceso.

El pan rallado: mejor si es fino

El pan rallado de marca propia es perfecto. Si lo prefieres casero, puedes triturar pan duro. El pan rallado absorbe la humedad y da consistencia a la masa, así que si ves que queda muy blanda, añade un poco más.

El aceite: virgen extra, pero sin pasarse

Para freír las albóndigas necesitas una cantidad generosa, pero no hace falta llenar la sartén: con que cubran la mitad está bien. El virgen extra aguanta bien las temperaturas y da un sabor superior. Después, reutiliza ese aceite para el sofrito.

El tomate frito: el atajo que sabe a casero

El tomate frito de bote de marca propia es espeso y sabroso, ideal para salsas. Sofríelo unos minutos con la cebolla y el ajo para que pierda el sabor a bote y se integre con el resto. Es la base perfecta para un guiso rápido.

El caldo de pollo: da profundidad

El caldo de pollo envasado (marca propia) es cómodo y barato. Aporta sabor y jugosidad a la salsa. Si no tienes, disuelve una pastilla de caldo en agua caliente. Evita usar solo agua, porque la salsa quedará plana.

Variaciones que funcionan

  • Albóndigas con patatas. Añade dos patatas peladas y cortadas en cubos a la salsa junto con las albóndigas. Quedan tiernas y absorben el sabor: un plato más completo y económico.
  • Con guisantes. Un puñado de guisantes (frescos o congelados) añadido en los últimos 5 minutos de cocción aporta color, dulzor y textura. Es la versión que muchas abuelas hacían.
  • Albóndigas al horno. Si quieres reducir grasa, hornéalas a 200°C durante 15 minutos en lugar de freírlas. Luego incorpóralas a la salsa y guisa 10 minutos. Quedan más secas, pero igual de sabrosas.

Conservación y táper

Las albóndigas en salsa se conservan en la nevera en un recipiente hermético durante 3-4 días. El sabor incluso mejora al reposar, ya que los sabores se integran. También se pueden congelar perfectamente: guárdalas en un táper o bolsa de congelación (mejor sin la salsa, o con ella, pero en porciones). Aguanta hasta 3 meses en el congelador. Para recalentar, descongela en la nevera y calienta en un cazo a fuego suave, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa ha espesado demasiado. Evita recalentar en microondas si puedes, porque la carne puede quedar gomosa.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta hacer albóndigas en salsa para 4 personas?

Es un plato económico: la carne picada de cerdo y vacuno de marca propia es de los ingredientes más rentables, y el resto son productos de despensa. El coste exacto de hoy, por ración y del guiso completo, se calcula arriba con los precios reales que RadarSuper observa a diario.

¿Puedo usar solo carne de cerdo o de ternera?

Sí. La mezcla de cerdo y vacuno da jugosidad y sabor, pero puedes usar solo una. La de cerdo es más jugosa y barata; la de ternera, más magra y con sabor más intenso. Ajusta la cantidad de pan rallado si ves que la masa queda muy seca o muy húmeda.

¿Por qué se me deshacen las albóndigas al cocinarlas?

Suele ser por falta de ligazón o por manipularlas demasiado. Asegúrate de que el huevo y el pan rallado estén bien integrados, y deja reposar la masa. Al freírlas, no las muevas hasta que estén doradas por un lado. Si aun así se deshacen, añade un poco más de pan rallado o un chorrito de leche a la masa.

¿Puedo hacer la salsa sin tomate frito?

Claro: usa tomate triturado natural (400 g) y sofríelo 10 minutos más, con una pizca de azúcar para corregir la acidez. El resultado será más casero, pero tardarás un poco más. El tomate frito de bote es un atajo que no desmerece.

¿Qué guarnición le va mejor?

Tradicionalmente se sirven con patatas fritas, arroz blanco o puré de patatas. También admiten una ensalada verde para aligerar. El pan es imprescindible para mojar en la salsa.

Cómo se calcula esta receta

58.317

productos de súper con ficha en RadarSuper

1.848.782

precios observados en los últimos 30 días

6 h

frecuencia con la que esta página se recalcula

Estas recetas nacen de una automatización ideada por Pablo Ruiz Quintero, fundador de RadarSuper, y revisada por él antes de publicarse: un sistema de creación de recetas realistas con inteligencia artificial que trabaja sobre la base de datos de RadarSuper y usa únicamente productos reales de supermercado — con sus precios, sus tablas nutricionales y sus envases. La IA compone; los números los calcula nuestro código y la última palabra es siempre humana.

  • · Precios: cada ingrediente apunta a un producto real del catálogo; se usa el último precio observado y se prorratea a los gramos que la receta consume. El «ticket» usa el precio del formato entero, porque es lo que se paga en caja.
  • · Calorías: salen de la tabla nutricional declarada de cada producto usado, escalada a sus gramos — no de una base de datos genérica.
  • · Histórico: el coste semanal del guiso se reconstruye con las observaciones reales de nuestro archivo de precios.
  • · Imágenes: generadas con IA usando como referencia las fotos reales de los envases, y siempre señalizadas. La receta está probada en cocina; las fotos ilustran cada paso.
  • · Independencia: ninguna marca ni cadena paga por aparecer. Los productos se eligen por precio y resultado.

Nuestra metodología completa · Quiénes somos

Comentarios

¿La has hecho? Cuéntalo por escrito o con una nota de voz — tu truco le sirve al siguiente.

Cargando comentarios…

Pablo Ruiz Quintero, fundador de RadarSuper

Pablo Ruiz QuinteroFundador de RadarSuper

Fundador de RadarSuper, el comparador que observa a diario los precios reales de los supermercados de España, Portugal, Francia y Dinamarca. Pablo ha ideado una automatización revisada de creación de recetas realistas con IA sobre esa base de datos, con productos reales de supermercado — publicada el 2026-09-07, precios actualizados el 2026-09-07.

Qué súper es más barato en tu ciudad · Folletos de esta semana