RadarSuper
Subidas de precio

El cambio silencioso que Hacendado ha hecho en sus filetes de pollo

Menos pollo en la bandeja, mismo precio: la reduflación que detecta RadarSuper en marca propia de Mercadona

Lucía Vega2 min de lectura
Bandeja de filetes de pollo crudos sobre papel absorbente, vista cenital con luz de supermercado, sin marcas visibles
Imagen IA

Hacendado reduce el peso de sus filetes de pollo sin tocar el precio. RadarSuper detecta esta reduflación silenciosa en el mostrador de Mercadona.

Tabla de contenidos(4 secciones)

Los filetes de pollo Hacendado lucen el mismo aspecto en la bandeja de Mercadona, pero pesan menos. RadarSuper ha detectado esta reduflación silenciosa: el envase se mantiene visualmente similar, pero el contenido neto ha bajado sin que el precio se mueva.

Es la táctica clásica de la reduflación. Las cadenas rebajan los gramos, mantienen el precio aparente y evitan el «impacto psicológico» de una subida visible en el ticket. El consumidor ve la misma marca blanca en el lineal, agarra el envase con costumbre, lo deja en el carro sin revisar el peso. Al llegar a casa, descubre que ha pagado lo mismo por menos pollo.

Cómo funciona la trampa

Mercadona utiliza el cambio de formato en marca propia para gestionar la inflación de costes sin tocar precios nominales. La estrategia es simple: si la materia prima (pollo fresco, empaques, logística frigorífica) se encarece, hay dos caminos: subir el precio, o reducir los gramos. La segunda opción parece menos visible, aunque matemáticamente es una subida encubierta.

En el caso de los filetes Hacendado, el cambio es sutil pero real. La bandeja sigue siendo rectangular, similar en dimensiones visuales, pero contiene menos unidades o filetes más finos. El cliente acostumbrado a cierto peso no repara en ello hasta la cocina. Mercadona no anuncia estos cambios; simplemente aparecen en el lineal.

Por qué ocurre ahora

Los últimos meses han traído presión en costes de producción de carne blanca. El pienso de aves, la energía frigorífica y el transporte mantienen presiones inflacionarias. Subir el precio de un filete Hacendado es arriesgado en un contexto donde el consumidor busca ahorro. Reducir gramos es invisible a primera vista, aunque al final del mes el carro pesa igual y la factura sigue siendo cara.

Esta estrategia es particularmente común en marcas blancas, donde el cliente espera precio bajo y está menos atento a variaciones de formato. En las marcas de renombre (pollo Ópor, Campofrío), los cambios son más visibles y generan rechazo. En Hacendado, el cambio pasa.

Qué mira RadarSuper

Nuestra base de datos rastrea no solo precios, sino peso por unidad, precio por kilogramo y cambios de formato. Cuando una bandeja de filetes Hacendado que costaba 5,99 € por 400 gramos pasa a costar 5,99 € por 360 gramos, el precio total no ha subido, pero el coste real por kilogramo sí: de 14,98 €/kg a 16,64 €/kg. Eso es una subida encubierta del 11%.

Esta es la razón por la que vigilar el precio por unidad es más importante que mirar solo el cartel. Un precio «igual» puede esconder una reduflación del 10-15% si el producto encoge.

Qué puedes hacer

La defensa del consumidor es sencilla: comparar el precio por kilogramo en el etiquetado del producto. Mercadona lo publica (aunque en letra pequeña). Si antes pagabas 14,50 €/kg y ahora ves 16,50 €/kg sin que el precio total haya subido, el filete ha encogido.

La compra inteligente en carne fresca es revisar peso, no solo precio final. RadarSuper sigue monitorizando estos cambios para que el consumidor español vea claro qué paga realmente por cada compra.

¿Te ha gustado? Recíbelo cada semana

Top bajadas de precio, noticias destacadas y lista de la compra económica cada lunes. Cero spam.

Etiquetas:HacendadoreduflaciónMercadonafiletes pollomarca blancaprecios supermercados

Noticias relacionadas